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lunes, 22 de octubre de 2012

Sección Aurea y Retículas










Hace un tiempo platicaba con un buen amigo, acerca de lo que debe de hacerse en el proceso de diseño gráfico, cuando se tiene que realizar una composición, interfase, identidad corporativa, modelado 3D, ilustración, o por el sólo echo de diseñar algo. Comentábamos acerca de la importancia de la Sección Aurea y las Retículas... y lo que ha representado al paso del tiempo en el diseño, arte, arquitectura y comunicación visual.

Como es que en pocas instituciones educativas, las consideran piezas medulares en la enseñanza para poder realizar un proceso correcto de diseño gráfico; y que en muchas otras instituciones ni siquiera entran en el plan de enseñanza educativa de la licenciatura en Diseño Gráfico. Bueno, aquí encontré un artículo que escribe Gerardo Sepúlveda en la Revista NeoPixel.












Texto por: Gerardo Sepúlveda
"La escencia del diseño es comunicar..." Puede que esta afirmación suene ya muy conocida y obvia para nosotros los comunicadores y diseñadores gráficos, no obstante es muy común - a veces tanto que pareciera ser algo normal - ver a tantos diseñadores, teniendo serios problemas con la composición, es decir, con el acomodo y distribución de los elementos, y que terminan (o empiezan) por mover los elementos por todos lados probando las combinaciones posibles hasta "sentir" que su diseño se ve bien.

La Escuela de Atenas de Rafael Sanzio
 Uno de los elementos necesarios para la buena comunicación, es tener bien en claro lo que queremos y necesitamos decir; si no se tiene claro esto, difícilmente podrá ser entendido el mensaje. Uno de los componentes escenciales para la buena comunicación en el lenguaje gráfico es la composición, la cuál debe de llevar un razonamiento lógico y no ser determinada por la inspiracón.

Es cierto que en el diseño llega un punto en el que el buen gusto es el que nos ayudará -solo en parte- a decidir cuando un trabajo está terminado y no habrá que ponerle -ni  quitarle- nada. Sin embargo el comienzo de todo el proceso debe de estar regído por principios teóricos lógicos. ¿Cuantos diseñadores no han realizado trabajos que se han basado al 100% en el "feeling"?















He oido a diseñadores quejarse de personas que diseñan y que ni siquiera pasaron por una educación formal en diseño. Sin embargo no encuentro grán diferencia entre una persona que diseña por "feeling" y un diseñador gráfico que tiene los conocimientos y nos los utiliza. Hagamos memoria y recordemos los años en la universidad... recordemos la sección aurea, o mejor aún comprendamosla, y si no es mucho pedir, ¿recordamos como utilizarla?, y ¿la utilizamos acaso?.

Diseñar retículas con base en principios tan básicos como la regla de los tercios o la sección aurea no se traduce solamente en "hacer más bonito tu diseño", sino en incrementar legibilidad de él.

Existen teorías acerca de que la manera de medir la estética de las cosas tiene su base en patrones numéricos que se encuentran en la naturaleza, como en las medidas y proporciones del cuerpo humano o en las hojas de los arboles, algunas plantas y en los animales. Teorías como la sección aurea derívan de este principio, y han sido aplicados por cientos de años al arte, arquitectura y otras expresiones artísticas como una forma de composición. Desde los tiempos de Platon, Miguel Angel y Da Vinci, los estudios realizados demostaban que los objetos y diseños creados con este principio son más estéticos y comodos para el hombre, para la vista y su uso, se crea así un lenguaje "natural" que los sentidos y el cerebro comprenden fácil y eficientemente.




















Pero la composición no es solo hablar de sección aurea, si no hacer un buen uso de las retículas (las que pueden tener su origen en la sección aurea), comprendiendo las relaciones de proporción entre objetos, y buen uso de espacios blancos, ya sea en proyectos de web, interactivo, impresos y demás, incluso desde una tarjeta de presentación. Las retículas son una forma estandar de organizar los objetos visualmente de forma lógica y justificada, deben de ayudar al diseñador a tener un buen acomodo visual, pero sobre todo debe de servir a los usuarios o lectores; una retícula que justifica el trabajo del diseñador pero que confunde y dificulta la comprensión del objeto diseñado no servirá de nada. Tan sencillo como si el encargado de la tienda de discos ordena los títulos de forma que solo él comprenda y no por genero u orden alfabetico, de nada servira si la gente no encuentra lo que anda buscando; el orden tiene que ser comprendido por el cliente o usuario y no solo por el diseñador. Utilizando guias y retículas adecuadas, la comunicación entre tu diseño y la audiencia será siempre la adecuada.




















Uno de los principios de composición más sencillos pero efectivos es llamado la regla de los tercios -muchos de los que sepan o estudien fotografía saben bien de lo que hablamos-, que no es sino dividir nuestro espacio de trabajo en tres partes iguales, tanto horizontal como verticalmente. Es una técnica y forma sencilla de aproximarse lo más posible a la sección aurea.

Diseñar retículas con base en principios tan básicos como la regla de los tercios o la sección aurea no se traduce solamente en "hacer más bonito tu diseño", sino en incrementar legibilidad de él. Siguendo estas reglas encontrarás la solución a algunos problemas de composición que pudiste haber tenido en el pasado, y que "harán sentir" que tu diseño se ve bien.




















No hay mucho nuevo en esto o por lo menos nada que un diseñador no deba de saber, sin embargo en la práctica se ha ido perdiendo mucho el uso de estos sistemas de composición. Dicen que con la experiencia y el paso del tiempo el diseñador suele acostumbrarse o educar el ojo para "calcular" la sección aurea y así bien colocar los elementos de su diseño sin tener que trazar una retícula, y es esta la excusa que muchos dan para la no utilización de reticulas. Puede que tengan o no la razón, sin embargo son los detalles y la correcta aplicación de los principios "básicos" de diseño lo que hace la diferencia entre los buenos diseñadores y los mejores.

Visita el sitio de Número Aureo
Atte. DM

viernes, 11 de febrero de 2011

La Capilla Sixtina Recorrido Virtual 360 grados


El Sitio Oficial del Vaticano ofrece un tour virtual por el templo, realizado de forma conjunta con la Universidad Villanova; el proyecto implicó cinco noches de trabajo fotográfico en el recinto

Estudiantes y profesores de la Universidad Villanova de Estados Unidos crearon el tour virtual con vistas en 360 grados de la Capilla Sixtina . El desarrollo se encuentra disponible en el sitio oficial del Vaticano , y fue un proyecto que demandó dos años de trabajo, gracias a una autorización especial que permitió registrar en formato digital las diversas obras del recinto.

"Este tour debe ser lo más aproximado a la experiencia de visitar la Capilla Sixtina", dijo Chad Fhas , experto en medios digitales del departamento de Comunicación de la Universidad Villanova.

Desde un navegador web, el tour virtual permite recorrer la Capilla Sixtina, y observar con detalle todos los rincones posibles. Su desarrollo implicó la composición de miles de imágenes digitales tomadas desde una plataforma fotográfica especial. Luego, se realizó la edición que permitió ofrecer las vistas panorámicas en la proyección tridimensional que ofrece el tour virtual desde la Web.

Durante cinco noches, el permiso más amplio que otorgó el Vaticano a un grupo externo, los estudiantes y profesores recopilaron imágenes que conforman el recorrido virtual. Este trabajo es el resultado de un convenio de pasantía entre la Universidad Villanova y el Vaticano.

Miguel Angel y la Capilla Sixtina
Miguel Ángel Buonarroti recibió en 1508 el encargo de Julio II de repintar el techo de la Capilla. Originalmente estaba pintado como un cielo azul con estrellas doradas. El trabajo comenzó el 10 de abril de 1508 y se prolongó hasta el 31 de octubre de 1512. Casi 30 años más tarde, Miguel Ángel pintó también El Juicio Final, sobre la pared del altar, ente 1536 y 1541, por encargo de Paulo III Farnese.

Miguel Ángel quedó intimidado por las dimensiones del encargo y dejó claro desde el principio que prefería rechazarlo. Él se consideraba escultor antes que pintor, y sospechaba que algunos de sus rivales habían aconsejado el Papa que le encargase un proyecto de tan gran escala para verle fracasar. Para Miguel Ángel, el proyecto era sólo una distracción de su trabajo como escultor de mármol, que le había mantenido ocupado durante los años previos.

Para poder admirar esta maravilla, visiten la página del Vaticano de la Capilla Sixtina 360º.
...por cierto, se vale babear!!
Atte. DM